«Estúpido»

Esta historia no tiene una localización exacta que poder señalar y describir pero, una vez presentados los elementos humanos que participan en ella, será fácil para el lector o lectora formarse una imagen mental del escenario. Sí conocemos con seguridad que era 2015, a finales de primavera, y que el General de las Fuerzas Aéreas que informó de este suceso se llamaba Hawk de nombre de pila, lo cual no hace sino reforzar el argumento de que la vida imita al arte.

Por una parte tenemos a un combatiente del mal llamado Estado Islámico, a quienes nos referiremos a partir de ahora con el término dashies. Además de matar, los dashies tienen poca cosa que hacer en su agujero, así que se invierten su tiempo libre en bravuconear de red social en red social; este presume de maldad e ingenio militar en un foro abierto, a la vista de todo el mundo. También es coqueto. Terrorista, sí, pero quiere presentarse fabuloso ante su público: el dashie se hace una foto y la postea.

Al otro lado del mundo, otros jóvenes navegan por internet. Estos, sin embargo, lo hacen por motivos laborales; son miembros de una base americana de Inteligencia Militar (oxímoron, como decía Groucho) y acaban de encontrar un foro donde se difunde el discurso del odio, la violencia hacia otros seres humanos y alegres autofotos. En una de ellas aparecen el dashie de antes alardeando de kalashnikov, y algo más que llama la atención de los espías hasta tal punto que acaban convocando a sus superiores.

Varias horas después, internet deja de ser el único nexo común entre ambos lugares: los segundos envían tres misiles al primero, eliminando así su lamentable existencia.

El dashie había considerado que la base secreta donde se escondía de satélites y drones era el fondo perfecto para su selfie. En la imagen aparecía tal número de referencias geográficas que los americanos no tardaron mucho en identificar las coordenadas exactas y ordenar un ataque que redujo el edificio a escombros.

Cuando los periodistas le preguntaron por la localización de dicha base, el General Hawk se negó a revelar esa información porque, al contrario que el difunto terrorista, él no era un, y cito, «estúpido».